El mundo de la mecánica automovilista ha evolucionado mucho en los últimos años, tanto es así que si un mecánico de los años 90 o principios de siglo que no se haya actualizado tuviese que tocar un vehículo de última generación se toparía con tanta electrónica que sería incapaz de repararlo.

Aunque básicamente muchas averías siguen siendo las mismas que antaño, y suelen ser en este orden las razones por las los que más se acude a un taller:

  • Cambio de aceite
  • Filtro de aceite
  • Filtro del aire
  • Discos de Frenado o pastillas de freno
  • Batería
  • El radiador
  • Los manguitos del circuito refrigerante.
  • La bomba de agua y su circuito
  • Alternador
  • Escobillas limpiaparabrisas
  • Cambio de bujías
  • La junta de culatas

En referencia a vehículos diesel, las averías más comunes suelen ser:

  • La válvula EGR. Relacionada con la expulsión y filtrado de gases contaminantes. No afecta tanto a la conducción, pero si a que pase la ITV. Se dan más averías de estas en los diesel.
  • Filtros antipartículas. También se relaciona con la contaminación, en este caso con el filtrado de partículas cancerígenas.
  • Los inyectores. Por lo general se produce por una mala calidad del combustible.
  • AdBlue. Aquí nos referimos a todo lo que tiene que ver con el sistema de introducción de este producto. Son varios los fallos que suelen producirse, entre ellos, el aforador, los inyectores, catalizadores, manguitos y cableado eléctrico.
  • Turbo. Los fallos en el sistema de turbo se dan más en los coches diesel.

Pero si hablásemos de las averías de vehículos más modernos como híbridos o eléctricos la cosa cambia radicalmente, si bien no son los vehículos que presentan por el momento las mayores cuotas en los talleres, pero si las tienen y no siempre es fácil dar con ellas, siendo estas las más comunes:

  • La caja de cambios. En los vehículos híbridos esta pieza hace las funciones de motor de arranque, de alternador que genera energía y de caja de cambios, por tanto, en cualquiera de sus funciones puede fallar.
  • Fallo del cableado eléctrico. Debido a un mal aislamiento, al calor, los roces y los kilómetros recorridos suelen empezar a fallar. Teniendo en cuenta que la cantidad de cables que utilizan los coches modernos supera por creces las de los clásicos.
  • Conector de servicio. Una avería común en los híbridos enchufables es que cuando están siendo cargados se alcanzan temperaturas elevadas en sus contactos y terminan deteriorándose.
  • Neumáticos y frenos. No es tanto que se averíen mucho, pero un desgaste en las ruedas afecta mucho más a la autonomía, para que esta sea la óptima se requiere cuidar su desgaste y presión.

Una gran ventaja de los coches actuales para un mecánico es poder conectar la máquina de diagnosis donde se da el código de avería dependiendo del modelo y marca. Si bien esto no es tan fiable, pues en ocasiones una avería previa provoca otra más importante que no siempre sale en el OBD2.